Se inaugura el "Bar Victoria", un edificio emblemático que es un hito histórico y conserva su arquitectura hasta la actualidad. Esta inversión fue realizada por Miguel Aimar, un próspero inmigrante italiano que dejó grandes obras en la localidad. Meses más tarde, en un salón contiguo, Miguel inauguró el primer biógrafo de la zona: el "Cine Victoria".
Durante esos años, el bar fue sede de galas sociales, banquetes y reuniones de camaradería. El cine, la música y el teatro eran las principales formas de entretenimiento local a comienzos del Siglo XX.